AMLO VS ANAYA: LLEVAR EN EL PECADO LA PENITENCIA / FABIOLA DÍAZ DE LEÓN, ESCUELA DE SEÑORITAS #JuevesDeMasColumnas @escdesenoritas
Gráfica de actividad de la página de facebook de Ricardo Anaya Cortés (socialblade.com)

En la tómbola de la democracia los medios y cómo son usados por los jugadores principales: jefes de estado, empresas, corporativos, celebridades, líderes de opinión, gobiernos y sus funcionarios, en fin, un sinnúmero de intereses se refleja con fórmulas que pueden ser exitosas o fallidas, dependiendo de la visión que compartas del uso de la información. Hay en esta semana un fenómeno que yo personalmente encuentro interesante y que viene sucediendo a lo largo del sexenio de la 4T. La combinación de los medios con el manejo de la directiva que recibe la FGR y los comunicados que emite tanto para solicitar la intervención de los jueces como de la prensa.
En las pasadas elecciones del 2018 una coalición, juntos haremos historia, devastó al resto de los partidos hegemónicos, todos salieron debilitados a diferentes niveles. El PES perdió su registro aún siendo de la coalición victoriosa, MC quedó agonizante, el PRI reducido casi a una tercera parte de su capacidad, el PRD prácticamente a cenizas, fuera de MORENA, que se encumbró a niveles electorales semejantes a los sexenios previos a la alternancia del PRI en el 2000. Cuenta con un bloque sólido de votantes que le dieron a AMLO arriba de 30 millones de votos convirtiéndolo en el presidente más votado en la historia.
A tres años de su gobierno no se perfilaba un posible candidato de oposición de importancia para la presidencia del 2024. AMLO y MORENA tienen, todavía, la ventaja para dar continuidad a un candidato de su elección interna: Monreal, Ebrard, Sheinbaum, o cualquiera que resulte vencedor en la contienda interna.
La segunda fuerza opositora políticamente en la actualidad es el PAN y su candidato más probable es, de nuevo, Ricardo Anaya Cortés. Probablemente hasta antes de julio se podía dar por descartado incluso por su mismo partido, borrado completamente en la opinión popular. Sus intentos de presencia en los municipios y sus videos eran irrelevantes en su presencia en redes hasta que la 4T decide inculparlo por las declaraciones de Emilio Lozoya. El mismo AMLO le da tal peso a su declaración que la incluye en su último libro y aparece en un video con el documento en la mano para decir que es una lectura obligada. Lo dicho y firmado por el ex director de PEMEX, Lozoya, es el sustento de que la 4T desde AMLO y con el uso de la FGR, al mando de Alejandro Gertz Manero, crearán una figura de Ricardo Anaya como implicado en el caso Odebrecht y arrancan un proceso en su contra armando 76 cajas de archivo del expediente en su contra y hacen público en la mañanera por boca del mismo López Obrador los quehaceres de la fiscalía general de la república cuando se gira un citatorio en contra de Anaya para que se presente ante un juez en el reclusorio norte. Cabe destacar que Anaya dejó el país el 3 de julio de 2021 desde un vuelo privado salido de Reynosa y que hizo público su exilio como perseguido político hasta el 23 de dicho mes. No acudió al citatorio. Hay batallas que se ganan peleando y hay batallas que se ganan simplemente con no pelear.
La querella entre la 4T y Anaya le da fuerza al segundo, si la 4T hubiera decidido no actuar de manera confrontativa y penal contra Ricardo Anaya el capital político de éste se hubiera extinguido como venía sucediendo desde su derrota en el 18 hasta que, por decisión del presidente, decide hacer de él el culpable de los sobornos que recibió y repartió Lozoya entre congresistas a favor de la Reforma Energética, según lo declarado a la FGR.
Anaya consigue su expediente de 76 cajas y lo lee completo y el pasado 28 de septiembre de 2021 anuncia una serie de 4 videos (vamos en el 3º) en los que públicamente desmiente los cargos en su contra y elabora su discurso político ante la postura del actual gobierno. El video de ese día para el momento en que redacto esta columna (poco más de dos dias después) lleva 3.5 millones de vistas, sus estadísticas en la red social se disparan (como se ve en la gráfica que comparto) y tiene más visibilidad que nunca antes, aún siendo el favorito opositor a AMLO en el 2018. Todo esto cortesía del mismo y gracias a las pésimas aptitudes de investigación de Gertz Manero que le brinda toda la documentación que necesita para desmentir todo su caso.
Cabe destacar que Gertz venía aplicando al SNI (sistema nacional de investigadores) desde 2010 y no cumplía con los requisitos ni para el nivel I (el más bajo), sin embargo, en pasadas fechas, se le aprobó como investigador del sistema nivel III (el más alto) por el CONACYT, que está usando a Gertz para acusar de crimen organizado (entre otras cosas) a 31 investigadores y funcionarios renombrados. Ahora resulta que es Anaya el que pone en evidencia que el fiscal no es capaz de investigar que su caso se sustente probando que el imputado estuviera la fecha que sostiene cometió el ilícito en el lugar y con la persona con la que perpetró.
Si bien Ricardo Anaya venía viviendo la extinción de su carrera política, con lo sucedido esta semana, se ha visto posicionado en el ojo de huracán y recupera su puesto natural de candidato del PAN para la próxima contienda electoral con la ventaja de una campaña que tendrá todo un sexenio detrás de camino andado y el respaldo de ser el enemigo político número uno de la 4T, lo que le brinda el favor de todos los descontentos con el actual gobierno. La ira es un pecado capital y una mala consejera, la venganza política crea víctimas con la que la gente se siente representada. Gran favor le ha hecho el presidente y el fiscal a Ricardo Anaya con su intento de encarcelarlo hasta 30 años con una investigación que no se sostiene ni con alfileres.









