CAPITAL POLÍTICO / CLARA Y SU CIUDAD DE ENSUEÑO #Domingueando @adrianrueda EN @Excelsior
Para Clara los baches son figuraciones; el agua llega a toda la ciudad, aunque sea en forma de inundaciones.
De qué se podrían quejar los habitantes de la CDMX, si según Clara Brugada, en tan sólo un año de gobierno ha convertido la Capital de la Transformación —como ella misma la bautizó—, en una verdadera cuidad de ensueño.
Para la jefa de Gobierno los capitalinos gozan de una movilidad envidiable; tienen un Metro de alta tecnología; una ciudad segura —con leves tropiezos como el asesinato de sus dos colaboradores más cercanos—, pero nada más.
Cuentan con garrafones de agua del Bienestar de última generación, que pueden comprar a sólo cinco pesos, a pesar de que pagan al mismo tiempo por el servicio de agua potable que les brinda la ciudad, y que llega puntualmente a cada casa… el recibo, más no el agua.
Eso y más presume en pantallas y espacios publicitarios del Metro, pantallas electrónicas callejeras y lonas en puentes peatonales, donde promociona el primer informe de gobierno que rendirá el domingo ante el Congreso de la Ciudad de México; será el primero, pero no el único.
Brugada eligió el Día de la Raza para cumplir con la formalidad de informar a los diputados, pero también lo hará el 26 de octubre en el Auditorio Nacional, para que el pueblo bueno pueda ovacionarla.
En sus promocionales pinta una ciudad que funciona como relojito. Si bien lo que anuncia como resultados no son tales, hay que reconocer que sí le metió una lanita a la comunicación visual, pues hasta parecen creíbles sus mensajes.
Quien no conozca la Ciudad de México y los vea, seguro creerá que es un edén y que tiene a la mejor gobernante del mundo mundial. Ojalá algo de eso fuera cierto y los capitalinos no pasaran las de Caín todos los días.
Para Clara los baches son figuraciones; el agua llega a toda la ciudad, aunque sea en forma de inundaciones. Habla de 80 kilómetros de nuevas ciclopistas que nadie ha visto, a menos que se refiera a las obras que tienen hecha un desastre a la calzada de Tlalpan.
Son solamente montones de materiales de construcción tirados sobre la importante vía, aunque en las fotos de sus promocionales la jefa de Gobierno aparezca montada de una bicicleta, como si en realidad existieran.
Llama la atención que Brugada no use para nada el guinda que identifica a Morena, sino que su paleta de colores se parezca más a los que utilizan organizaciones de la sociedad civil en muchas partes del mundo.
Si tan sólo una mínima parte de lo que dice haber hecho fuera cierta, seguramente los visitantes que la capital recibirá en junio como sede inaugural del Mundial de Futbol, se quedarían con la boca abierta por la modernidad que verían.
Después de dibujar la ciudad de ensueño que afirma haber construido, cómo es posible que haya capitalinos que estén tan inconformes con el rumbo de su administración. Seguro son conservadores o parte de la derecha que perdió sus privilegios.
De otra forma no se entiende que donde ella y su séquito ven éxito, el resto vea un fracaso.
CENTAVITOS
Un interesante artículo publicado por la revista Nexos da luz de por qué Andrés Manuel López Obrador le puede perdonar todo a su hermano Adán Augusto López, cuyo padre prácticamente lo adoptó desde chamaco en su natal Tabasco. Los une una especie de pacto de sangre, y ni que la Presidenta lo haya mandado a un corralito en su informe del domingo el Zócalo, y la titular de Gobernación le negara el saludo de beso en su comparecencia en el Senado, parecen afectarle al exgobernador tabasqueño. Está claro que puede comer cualquier desecho sin hacerle gestos.









