CAPITAL POLÍTICO / UN MUNDIAL INEXISTENTE PARA LA 4T #JuevesDeMasColumnas @adrianrueda EN @Excelsior
Ni una simple banderita en la calle ha puesto el Gobierno de la Ciudad de México.
En menos de lo que concluye un embarazo, se llegará la fecha para la inauguración del próximo Mundial de Futbol en México, y mientras la selección nacional tiene ya hasta partidos para reabrir el Estadio Azteca, al gobierno de la capital el evento le pasa de noche.
Y es que en la 4T no logran dimensionar lo que significa que los ojos del mundo estén atentos a lo que ocurra en la Ciudad de México el 11 de junio de 2026, y lo que eso les costaría si tuvieran que pagar por una promoción de ese tamaño.
Ni una simple banderita en la calle ha puesto el Gobierno de la Ciudad de México, o al menos un triste mensaje en su redes sociales, como para ir calentando el ambiente en un país —y la capital no es la excepción— eminentemente futbolero.
En el pasado Mundial de Qatar, sus autoridades empezaron la promoción cuatro años antes, y tuvieron su recompensa porque, si no les fue bien en lo futbolístico, como país se fueron a los cuernos de la luna ante tanta modernidad mostrada.
El próximo año tendría que ser la oportunidad para México de mostrar otra cara, y combatir un poco la imagen de violencia que el país tiene en el mundo. Dejar que los mexicanos son más que los escándalos de corrupción de sus gobernantes.
De lo poco que se sabe, Clara Brugada construye algunos circuitos callejeros para bicicletas, en avenidas tan complicadas como calzada de Tlalpan, por ejemplo. Como si los turistas fueran a volcarse al uso de bicicletas rumbo el estadio.
La jefa de Gobierno dará una chaineada a los alrededores del Azteca, pintando las viviendas aledañas con colores vivos, tipo las casas de Iztapalapa que se ven desde el Cablebús que baja de los cerros, pero nada más.
Bacheará —ahora sí— los caminos turísticos que se prevé usen los visitantes, pero nada harán en la Línea 2 del Metro y el Tren Ligero, por ejemplo, que conducen al estadio.
Hace dos semanas, Claudia Sheinbaum tuvo pláticas con el gobierno de Canadá y se anunció que ambos países colaborarán en la seguridad de los asistentes a la justa deportiva. Lo que no quedó claro es cómo lo hará la CDMX.
Porque más de la mitad de las cámaras del Metro no sirven, y cualquiera pude pasar lo que se le antoje en sus mochilas. Eso representa un riesgo elevado por la cantidad de extranjeros que llegará a la capital.
Con eso de que Brugada tiene castigado con los recursos a Adrián Rubalcava, director del STC, aunque con eso ella misma se da un tiro en el pie, la Presidenta tendría que intervenir para que fluya el dinero, porque si algo saliera mal, el descrédito no sería para la CDMX, sino para México.
Los propios trabajadores aseguran que al Metro no sólo le urgen cámaras de videovigilancia, sino renovar sus líneas de transmisión de datos, pues actualmente la comunicación es rudimentaria. Y ni hablar de la necesidad de poner algunos arcos detectores para seguridad de los usuarios.
Y ese gasto no sólo sería para quedar bien durante el Mundial, sino además para fortalecer el servicio a los millones de usuarios que todos los días lo usan.
CENTAVITOS
Y como si las ciclovías de Clara no fueran suficiente maldición para quienes sufren el tráfico en calzada de Tlalpan, el Sindicato del Metro advierte que la idea de construir un Parque Elevado en el techo de la Línea 2 sería un riesgo para los usuarios, ya que para sostener el peso de la obra, cuyo mantenimiento tendría que ser impecable, se necesitarían obras complementarias en la infraestructura, ¡que invadirían otros carriles de Tlalpan!









