COVID-19 Y EL INICIO DE UNA NUEVA ERA POLÍTICA MUNDIAL @MARTHAGTZ #Domingueando

COLUMNA, NACIONAL, POLÍTICA

La apuesta de Andrés Manuel López Obrador de someterse a su vecino del norte fue altamente riesgosa de cara al debilitamiento de Trump

Desde hace cuando menos una década y a partir de una evidente crisis en el modelo político y económico –occidental– a nivel mundial, que no ha podido resolver los profundos problemas de desigualdad y de destrucción de los mínimos de bienestar social –medio ambiente, salud, seguridad social, vivienda–, la democracia ha resultado sumamente útil, incluso, para dar una salida: elegir a gobernantes que prometieron corregir el sistema desde la raíz.

Entre ellos, destacan Donald Trump y su nuevo hijo político, Andrés Manuel López Obrador. Llegó el COVID-19 y su presente y futuro cambió. Comienzan a ejecutar la “nueva normalidad”, no modifican su esquema o narrativa, ambos siguen en la misma necedad, a pesar de que en Estados Unidos existen encuestas en las que el demócrata Biden adelanta 8 por ciento en intención de votos a Trump, incluso puede perder estados como Georgia.

En México la percepción en calles, colonias, barrios y comunidades hablan por sí mismas. No dudan de López Obrador (sigue defendiéndose), dudan del gobierno, de la ejecución, incapacidad y ahora del peligro que pudiera representar el futuro.

Sin embargo, la realidad tiene una ruta inesperada. En Estados Unidos han llegado a 20 por ciento de desempleo nacional. Sí, uno de cada cinco no tiene trabajo.

En México la percepción en calles, colonias, barrios y comunidades hablan por sí mismas. No dudan de López Obrador (sigue defendiéndose), dudan del gobierno, de la ejecución, incapacidad y ahora del peligro que pudiera representar el futuro.

Sin embargo, la realidad tiene una ruta inesperada. En Estados Unidos han llegado a 20 por ciento de desempleo nacional. Sí, uno de cada cinco no tiene trabajo.

 

Existe la posibilidad de que Trump pierda las próximas elecciones. La apuesta de López Obrador de someterse a su vecino del norte fue altamente riesgosa, sobre todo por la reacción que se desencadenará por parte de los demócratas y el gran debate que abrirá.

Una vez más, AMLO privilegió su posición, por encima de México.

De facto nuestro país está quebrado y viene lo peor. El dinero que regaló a distintos sectores de la población se va a acabar, el trabajo formal que ofrece la “nueva normalidad” va a ser mínimo y mal pagado. ¿Cuántos empleados cree usted que contratarán los restaurantes, fondas, establecimientos mercantiles, talleres mecánicos? ¿Las grandes empresas van a ser solidarias con México? ¿Walmart, Elektra, Grupo Azteca, Banorte, British Petroleum o Bimbo brillarán por su generosidad?

Por otro lado, ¿el empleo informal, que día con día se incrementa, tendrá a quién venderle? La realidad es que las consecuencias del COVID-19 serán mucho más profundas que el virus mismo. Pero regresemos al planteamiento inicial de esta columna.

Ante esta crisis que vivimos transitoriamente ¿se ha corregido algo con estos gobernantes?, o más bien, ¿se profundizó?

 

POR MARTHA GUTIÉRREZ

ANALISTA EN COMUNICACIÓN POLÍTICA

@MARTHAGTZ