DICTADURA 2.0 #Domingueando @TereValeMX EN @heraldodemexico
Más aún, desde el despacho oval de la Casa Blanca comentó a la prensa del mundo que trabajar con la “sucesora” de Maduro funciona muy bien y que la plática que había sostenido con ella la podía calificar simplemente como excelente.
Muchos creemos que Venezuela vive una dictadura 2.0. Esto es, la tierra de Bolívar encarna una versión empeorada o si prefieren “involucionada” del chavismo autoritario. Dizque todo parece igual, pero según los hechos recientemente acontecidos habrá con rapidez una versión de la tiranía aún más asfixiante para los venezolanos que en la original encabezada por Maduro. No es broma, es una tragedia iniciada por un régimen autoritario con más de 20 años en el poder y que ahora tiene nuevos personajes.
Eso sí, es bien reconocido el Sr. Trump como el catalizador de la continuación de esta desgracia. Recordemos que, como decía el sabio Murphy: cualquier cosa que puede empeorar, empeora, y Donald lo demostró. Para muestra un botón: hace unos cuantos días, sin pruritos diplomáticos de por medio, el esposo de Melania se ufanó en proclamar a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, como una persona “fantástica”, cualquier cosa que eso signifique para el distinguido gobernante del norte.
Más aún, desde el despacho oval de la Casa Blanca comentó a la prensa del mundo que trabajar con la “sucesora” de Maduro funciona muy bien y que la plática que había sostenido con ella la podía calificar simplemente como excelente. Seguramente le pareció al Sr. Trump la mejor presidenta a modo que podría haber designado nunca.
Ahora bien, para Delcy, la obediente empleada, las cosas tampoco van mal. Es la presidenta encargada -desempeño seguramente muy bien remunerado, pero “honorífico”- del verdadero presidente de Venezuela: Trump. Y conste que no lo digo yo, sino que cito al mero primer mandatario -también- de los USA, que así se ha autodenominado. En una declaración inolvidable (aún permanezco en shock) que consta en su red social Truth Social, se proclamó como presidente interino de Venezuela y se mostró igualmente entusiasmado con la idea de que Marco Rubio fuera el nuevo presidente -además de ser secretario de Estado de USA- de Cuba. No pus sí ¡Vamos bien!
Seguramente nos falta por escuchar -conste que les estoy avisando- la designación de Vance -un poco venido a menos ante el ímpetu de Rubio- como el nuevo vice-Marqués de Calabaza de Groenlandia, territorio que ya fue a visitar JD con todo y su esposa para ver qué tanto se iban a aclimatar sus niños a la isla más fría y grande del mundo. ¿Increíble? Yo digo que más bien posible.
El cinismo del emperador del mundo mundial, o sea del señor Trump, llega a tal punto de llamarse a sí mismo en sus redes como “el presidente venezolano que comenzó su periodo el 3 de enero del 2026”.
Chávez y Maduro, y por otra parte los Castro y Diaz Canel, sin duda han encarnado la ineficacia, corrupción y avidez de poder de la que somos capaces los humanos a lo largo de sus interminables mandatos, eso ni duda cabe. Pero creo que tanto Cuba como Venezuela merecen no renovados dictadores sacados de una ópera bufa, sino al fin vivir en una democracia que respete sus derechos y libertades y que pueda asegurarles un futuro mejor. Por ahora este deseo parece imposible. Tiempos de las dictaduras 2.0
POR TERE VALE









