EL MITO DEL MIGRANTE DELINCUENTE #MartesDeColumnas @mfarahg EN @heraldodemexico

COLUMNA, NACIONAL, POLÍTICA

En EU, los blancos representan 57.3 por ciento de la población y los latinos, 19.5 por ciento, una relación de 3 a 1, proporción igual a la cifra de la comisión de delitos.

¿Los inmigrantes latinos en Estados Unidos cometen más delitos que los nacidos en ese país?

Para responder esta pregunta, acudo a tres fuentes acreditadas, todas estadounidenses.

El estudio The Incarceration Gap Between Immigrants and the US-born (La brecha de encarcelamiento entre inmigrantes y los nacidos en EU), que analiza un periodo de 150 años, evidencia que históricamente los inmigrantes han sido menos proclives a incurrir en conductas delictivas que los nativos.

Y precisa: “A partir de 1960, los inmigrantes han tenido una probabilidad significativamente menor de ser encarcelados que los nacidos en Estados Unidos, a pesar de que, como grupo, los inmigrantes actuales son relativamente más jóvenes, tienen mayor probabilidad de no ser blancos, tienen ingresos más bajos y un nivel educativo más bajo, características que a menudo se asocian con la participación en el sistema de justicia penal. Hoy en día, los inmigrantes tienen un 60 por ciento menos de probabilidades de ser encarcelados que todos los hombres nacidos en Estados Unidos, y un 30 por ciento menos de probabilidades de ser encarcelados en comparación con los hombres blancos nacidos en Estados Unidos.”

En el caso de mexicanos y centroamericanos, el estudio destaca que desde 2005 los encarcelamientos son, en su mayoría, por razones migratorias.

Otra fuente es el informe Debunking the Myth of Immigrants and Crime (Desmitificando el mito de los inmigrantes y el crimen), que demuestra que, en los ámbitos local y nacional, el aumento de la proporción de inmigrantes regulares e irregulares se asocia con una disminución en las tasas de delitos que este grupo comete.

La tercera fuente consultada fue el National Incident-Based-Reporting System (NIBRS) (Sistema Nacional de Reporte de Incidentes Basados en Datos), que desagrega la incidencia delictiva en aquel país por raza y etnia para mostrar cómo se distribuyen los delitos entre diferentes grupos. Aunque los datos no permiten distinguir entre inmigrantes y nativos, sí evidencian que la participación de blancos y latinos en la actividad delictiva guarda una relación proporcional con su representación poblacional.

En Estados Unidos los blancos representan 57.3 por ciento de la población y los latinos 19.5 por ciento, una relación de 3 a 1, proporción que es igual a la que tienen en la comisión de delitos, en cuyo indicador se advierte que los blancos cometen 44.2 por ciento de los delitos y los latinos 15.2 por ciento.

En ambos grupos la proporción porcentual entre delitos no violentos y de alto impacto es la misma: 75 por ciento para los primeros y 25 para los segundos.

En esencia, estas tres fuentes coinciden en que señalar a los migrantes como más propensos a cometer delitos en comparación con los nativos es injusto e insostenible.

En efecto, la inmensa mayoría de los nuestros que han emigrado a Estados Unidos de manera irregular lo que quieren es trabajar y no tienen ninguna intención de cometer delitos: aprecian la oportunidad de mejorar sus condiciones de vida y son respetuosos de las leyes del país que los acoge.

POR MAURICIO FARAH

ESPECIALISTA EN DERECHOS HUMANOS

@MFARAHG