GENGIS TRUMP #Domingueando @TEREVALEMX EN @El_Universal_Mx

COLUMNA, NACIONAL, POLÍTICA

Al principio de su reinado, los perseguidos eran solo los que no tenían la piel de su color, el anaranjado ardiente. Pero tantito después le dio por agarrar parejo.

Temible guerrero y conquistador que quiere conformar al imperio más grande del mundo. Las “hazañas” de este personaje resultan sin duda aterrorizantes ya que pretende con sus demenciales y caprichudas acciones la destrucción total de sus enemigos. A tal grado anhela la devastación a conseguir con sus atropellos (especialmente durante su segundo mandato) que se sueña con una disminución significativa de la población migrante en los vastos territorios dominados por él y sus magas huestes.

Al principio de su reinado, los perseguidos eran solo los que no tenían la piel de su color, el anaranjado ardiente. Pero tantito después le dio por agarrar parejo. Con decirles que hasta los que eran igual de anaranjados que él pueden resultar aniquilados, humillados y perseguidos por sus temibles guerreros: las fuerzas ICE -mejor conocidas como guardias imperiales- que de un modo o de otro se las arreglan para darle matarililirelón a los que se atrevan a no actuar o pensar como el Gran Kan Kan.

Verdaderamente bestial y abominable el meritito Don Gengis. Su reputación es ya intimidadora, ni duda cabe, porque la mayoría de sus fechorías las ha hecho prodigiosamente en tan solo un año. ¡Asombroso! Una velocidad apocalíptica similar a la de la luz.

Sus tropelías han resultado vertiginosas e inimaginables: aumentos sin ton ni son de aranceles a otras naciones; bajas sin ton ni son de los mismos aranceles a las mismas naciones; pactos con otros siniestros autoritarios como él, especialmente con su amiguito, el Emperador en decadencia Putin-chin; apropiación de tierras petroleras, en asociación con camarillas de delincuentes y torturadores, como sucedió con la enigmática y siempre arrastrada Madame Delcy; exterminio de dizque narconaves que sospechaba que transportaban a sus enemigos; aplicación de su dedo flamígero (con moretones, curitas y superpoderes) a gobernantes de reinos lejanos que se negaron a darle premios (por su voluntad pacificadora) y otros honores.

Es bien sabido que la política de deportaciones masivas de Gengis-Trump es una de las arbitrariedades más siniestras que jamás alguien ha cometido contra seres humanos, casi igual que el desmantelamiento del USAID, agencia que proporcionaba ayuda humanitaria a países menos favorecidos en salud, educación y sostenibilidad. No le tembló la mano para firmar estos “decretos imperiales” que consumaron sus atrocidades y que le han costado la vida a decenas de personas.

Mención especial merece el empecinamiento por apoderarse -o comprar, dice- Groenlandia. Sus amenazas arancelarias a los países que no lo apoyen en este afán y su orgullo al decirse ajeno a cuanta ley se le presente (no le vayan a salir con que la ley es la ley), especialmente al derecho internacional. Una muestra más de sus delirios de grandeza. Para esta nueva versión de Gengis, solo su palabra es la ley, como diría José Alfredo, y solo existe su moral y sus valores. Nada puede detenerlo.

Gengis significa “océano” por lo que Gengis Trump define a un soberano tan grande como el mar que circunda la tierra, esto es un Kan tan enorme como el mismísimo universo. Así se siente nuestro megalómano de hoy.

Y esta broma de mal gusto que es un reyecito de esta calaña… ¿Cuánto más atormentará al mundo? ¿Cuánto más lo soportaremos? Ni idea, nuestra dignidad y valentía lo dirá.

POR TERE VALE

COLABORADORA

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