HASTA QUE LA CUERDA RESISTA “PREGUNTA SIN OFENSA” #JuevesDeMasColumnas @aguilarkarina EN @ @diario24horas

COLUMNA, NACIONAL, POLÍTICA

En un juego de fuerzas, la cuerda se estira hasta que un lado ya no puede más y revienta, y a eso están jugando al interior de Morena; por un lado el equipo encabezado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y por otro el coordinador de los senadores de Morena, Adán Augusto López.

Mientras Sheinbaum Pardo ha intentado colocar a personas de su confianza en puestos clave del gobierno, el grupo que sigue atendiendo las órdenes desde Palenque se resiste a perder el poder y la impunidad.

La semana pasada, los senadores morenistas dieron un revés a la propuesta de reforma a la Ley de Amparo enviada por la Presidenta y de último momento uno de los senadores más cercanos a Adán Augusto, decidió que era buena idea darle retroactividad a las reformas, a pesar de que está prohibido por la Constitución.

El morenista Manuel Huerta propuso que los asuntos que se encuentren en trámite a la entrada en vigor de las reformas continuarán tramitándose hasta su resolución final conforme a las nuevas disposiciones, lo que indica retroactividad en la ley.

Lo anterior a pesar de que el artículo 14 de la Constitución Política de México, señala claramente que “a ninguna ley se dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna”, pero al parecer al senador morenista no le importó lo que dice la carta magna y sólo buscó quedar bien con su coordinador.

De inmediato, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aclaró que ella no propuso la retroactividad, por lo que hizo un llamado a los diputados a modificar dicho artículo transitorio.

Esta desobediencia, es sólo una muestra de la resistencia de López Hernández a seguir las instrucciones de la titular del Ejecutivo y su enojo por haber destapado la red criminal de Hernán Bermudez, quien fuera secretario de seguridad de Tabasco durante su gobierno; lo que se le olvida al morenista es que ahora el poder lo ostenta Sheinbaum y no su protector.

La Presidenta está enojada con ese grupo de morenistas que no la apoyan y que insisten en presumir cuentas bancarias millonarias, vacaciones en lugares de lujo y utilizan los recursos públicos para su beneficio.

La mandataria federal no perdona y prueba de ello es que el domingo durante su informe en el Zócalo de la Ciudad de México sentó a los coordinadores parlamentarios y dirigentes de Morena detrás de una valla, lo que impidió que la pudieran saludar, los únicos privilegiados en el evento -además de su Gabinete que estuvo en el templete- fueron los gobernadores, incluidos los de oposición que fueron merecedores de abrazo y beso de la Presidenta.

Y es que seguro no puede olvidar el desaire que le hicieron Adán Augusto López y Ricardo Monreal, quienes prefirieron tomarse una foto con Andy López Beltrán, que saludar a la Presidenta.

Apenas ha pasado un año del gobierno de Claudia Sheinbaum y la cuerda entre ambos bloques morenistas se sigue tensando, por lo que es muy probable que este sexenio termine con un partido Morena, reventado.

Y en Pregunta Sin Ofensa:

El domingo vimos miles de camiones rodeando las principales avenidas del centro histórico que llevaron a los asistentes al primer informe de la presidenta Claudia Sheinbaum. ¿No que los tiempos del acarreo priista, ya habían terminado?

@aguilarkarina