#JurvesDeMasColumnas “CRIBA BIOÉTICA Y ARTIFICIOS PRESIDENCIALES”: @CarlosUrdiales EN @LaRazon_mx

COLUMNA, NACIONAL, POLÍTICA

Lejos de los divertimentos presidenciales, la Guía Bioética para la Asignación de Recursos de Medicina Crítica del Consejo de Salubridad General, nos confronta con dos duras realidades, la inminencia de emergencias al por mayor y la improvisación oficial que dubita ante escenarios extremos.

El futuro inmediato requiere normar criterios en el sector salud para decidir cuáles pacientes tendrán acceso a ventiladores pulmonares y cuáles no cuando ya no alcancen para todos.

Criba que definirá quiénes se salvan y quiénes no. En esta Guía ahora llamada “Proyecto” puede consultarse en la página del Consejo de Salubridad General http://www.csg.gob.mx/descargas/pdf/index/informacion_relevante/GUIA_Bioetica_FINAL_13_Abril2020.pdf —sitio oficial por cierto, no seguro, es decir, vulnerable a ciberataques, cosas de la austeridad, supongo— se explica los criterios de prelación e incluso de desempate cuando dos enfermos tengan mismas condiciones; un volado.

El doctor José Santos Preciado, decretario del Consejo aclara que más que Guía es un borrador para “socializar” el debate (sic). Punto nodal de una crisis global que ya nos abraza mientras en el cuarto de guerra se enredan con uno de los temas más duros y difíciles que les toca. Porque les toca ejecutar. Costos del poder. Y a veces del no poder.

Elaborada por el Comité de Ética del Consejo de Salubridad General que preside el doctor Jorge Alcocer y expuesta sin la opinión del rector de la UNAM, vocal del Consejo, la Guía detalla cómo en cada unidad de salud se integrarán equipos de triaje que van a ponderar frente a situaciones de saturación, edad, género y comorbilidades como cáncer, Alzheimer, hipertensión, diabetes para definir a quién le asignan los recursos de medicina crítica.

En síntesis, mientras más joven y sano, mejor. Tiene un eje filosófico de “vida por completar” que prioriza a quienes tienen etapas pendientes por encima de quienes ya las cruzaron.

Se trata de criterios que deben conocer los responsables de la atención masiva en clínicas, centros y hospitales destinados a recibir a multitudes de enfermos de Covid-19 durante las próximas semanas.

Clasificaciones que apartan a los que pueden salvarse de aquellos que bajo esa circunstancia específica, no serán atendidos con lo escaso, acaso con lo paliativo. Asuntos como el de esta titubeante Guía son trascendentes, lo demás solo busca distraer.

El Presidente continúa con señuelos. Revive su revocación de mandato para 2021 al mirar a Morena hundirse en encuestas. Lo batean. La camorra lo entusiasma. Va de nuevo contra conservas y fifís famosos.

Otra; el Fondo Monetario Internacional (FMI) avisa de la peor crisis económica global desde 1932 y AMLO pide esperar, no descalificar (sic) a priori —un pronóstico no califica ni hace lo opuesto—, rescata el espejismo de fortalezas y renovada moral-nacional para que México crezca a contrapelo de todo.

Igual cuando en 2019 “apostaba” a que creceríamos dos por ciento. Perdió. Y entonces movió métricas. Artificios, estridencia, distracción; capacidad sin fín para cambiar partitura.