#MartesDeColumnas “URGENCIA”: @RiosPiterJaguar EN @Excelsior

COLUMNA, NACIONAL, POLÍTICA

La semana pasada marcó un preocupante punto de quiebre para el futuro del actual gobierno. Las crisis que hoy se profundizan en materia de salud y economía, han alcanzado a la crisis de seguridad que ya traíamos a cuestas. La incertidumbre y la preocupación crecen y cobran fuerza. ¿Podrá la política ser un vehículo para encontrar soluciones y darle rumbo a la sociedad mexicana? O acaso, ¿estamos entrando a un camino que profundizará y amplificará las crisis, con una adicional que sea la crisis política?
El discurso del 5 de abril, pronunciado por el Presidente, aceleró la discusión sobre el futuro cercano para México. Sus planteamientos generaron una especial tensión en redes sociales. Como pocas intervenciones, la del domingo tuvo un amplio alcance, llegando a 45 millones de interacciones. El mayor porcentaje de los usuarios digitales criticó que el Presidente no anunciara medidas para apoyar a la Iniciativa Privada. También utilizaron el hashtag #AMLOSeVa, para pedir que renuncie a su cargo. Por su parte, quienes lo defendieron, destacaron lo positivo de las transferencias a sectores vulnerables. Para contrarrestar los ataques al Presidente, utilizaron el #AMLOSeQueda.

Las posiciones públicas prevalecieron confrontadas. El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) convocó a una reunión en la que presentó un plan alterno. Calificó como insuficientes las propuestas del Ejecutivo y planteó que, junto con grandes sindicatos mexicanos, llamarían a suscribir un gran convenio nacional para afrontar la crisis económica derivada de la pandemia. Como respuesta, el Presidente, en su mañanera dijo que envió al CCE una lista de 15 empresarios en la que señala que éstos adeudan al SAT alrededor de 50 mil millones de pesos. El mandatario explicó que la entregó “para que en una de esas, nos ayuden a cobrar” y con esos recursos, en lugar de entregar sólo un millón de créditos para las pymes, se darían tres millones.

Según el Estudio Nacional de Factores de Impacto, realizado por Vestiga Consultores, 87% de los empresarios mexicanos analiza despedir personal debido al paro de actividades sufrido desde marzo. En dicho documento se comenta que el 93% de las empresas han sufrido afectaciones económicas, caída de ingresos, pago de sueldos a empleados sin trabajar, incremento de gastos o encarecimiento de insumos. Preocupa especialmente que en 58% de los casos, los impactos sufridos son de carácter grave.

El gobierno ha recalcado que no volverá a las mismas “prácticas de antes”, donde los apoyos para enfrentar las crisis —la condonación de impuestos, el endeudamiento, los subsidios— eran en beneficio de unos cuantos, especialmente de los más ricos. También ha insistido en que, con sus programas, apoyará a los más pobres y ha exigido a los empresarios absorber los costos de nómina y evitar despedir a trabajadores. Sin dejar de reconocer los terribles excesos que se cometieron en el pasado, la ruta que hoy ha elegido el gobierno es básicamente “discursiva” y, desafortunadamente, equivocada.

Que se entienda bien, la economía mexicana depende, mayoritariamente, de la iniciativa privada, no del gobierno. Los apoyos a las clases desprotegidas son necesarios, pero para que sean sostenibles, los apoyos al empleo son indispensables. El empleo, y por ende el bienestar de millones de familias mexicanas ­—principalmente las más pobres—, depende de las empresas, formales e informales,  especialmente las micro, pequeñas y medianas, que tienen entre 1 y 250 trabajadores.

Por el momento, la discusión está cerrada. Preocupa que, desde el gobierno, busque construirse una narrativa sobre la crisis y sus consecuencias: “El gobierno apoyará a los más pobres; si nos va mal, será por culpa de la poca solidaridad de los empresarios con sus trabajadores y con el país”.

Es urgente que la convocatoria para un “Gran convenio nacional” —en torno al empleo— se consolide entre sindicatos, cúpulas empresariales y organizaciones sociales. Esta es la única oportunidad para salirnos de una absurda confrontación de clases. El gobierno debería acudir a este llamado y asumir responsablemente su condición de liderazgo, representando a toda la nación, en lugar de quedarse sólo con su agenda y grupos de interés. Para eso es la política, para buscar el bien de todos, no sólo de los más pobres.

Si esta convocatoria desde la sociedad logra su objetivo, estaremos demostrando en los hechos que la #SociedadHorizontal empieza a ejercer su músculo y a plantear los escenarios evolutivos que fortalecerán a México en los próximos meses y años.