PASIÓN POR CORRER / CARBONO PARA TODOS #MartesDeColumnas @ayalaross1 en @elheraldo_mx
Hoy la fibra de carbono se ha democratizado tanto que su impacto ha tocado con fuerza a la práctica de “running” amateur. Los primeros estudios sobre el tema demostraron que este tipo de tenis alteraba la biomecánica del corredor.
De unos años para acá, yo al igual que muchos corredores, nos hemos convertido en grandes observadores y seguidores de las nuevas tecnologías aplicadas al deporte, en especial al maratón. Y es que como nunca antes en la historia se han bajado tan rápido y de golpe las marcas y los récords en esta distancia, tampoco se habían utilizado entre otras muchas innovaciones, unos tenis que permitieran reducir el gasto energético necesario para correr.
Hace 7 años se lanzaron al mercado los primeros pares de calzado para correr con entresuela de fibra de carbono, cuando Nike lanzó sus Vaporfly 4%: Aquellos tenis que en un principio eran solo de competencia, con sus suelas gruesas, pero con su espuma tan ligera y su efecto muelle y que parecían indicar que hacían a un lado el esfuerzo humano y el entrenamiento. Muchos han llegado a considerarlos una nueva forma de dopaje tecnológico. Para acallar esas y otras voces en contra, la World Athletics no tuvo más remedio que “legislar” su uso, limitando el espesor de las suelas a 40 milímetros.
Hoy la fibra de carbono se ha democratizado tanto que su impacto ha tocado con fuerza a la práctica de “running” amateur. Los primeros estudios sobre el tema demostraron que este tipo de tenis alteraba la biomecánica del corredor. Por su forma y reactividad, los tobillos pierden movilidad, lo que provoca que cambie la distribución de las cargas en las piernas y en los pies y se activen diferentes grupos musculares, lo que puede llevar al corredor a sufrir pequeñas lesiones, mientras que el cuerpo se acostumbra. Sin embargo, los beneficios de esa tecnología han sido tan tangibles, que es un hecho que llegó para quedarse, por lo que es importante saber utilizarla mejor.
En mi experiencia, y lo digo con total honestidad, su uso no significó una reducción importante en mis tiempos. No me hicieron más rápida. Más bien, pude experimentar que solo se me facilitaban correr un poco más rápido. Sin embargo no hice el cambio de golpe. Empecé a usarlos en distancias cortas, alternándolos con mis tenis regulares y así lo hago desde hace unos cuatro años. Me sorprendo ahora al ver que corredores de todas las distancias utilizan una tecnología que hasta hace poco era “experimental” y para atletas profesionales. Estos avances han invadido nuestras vidas de una manera tan profunda y tan rápida que los humanos ni siquiera somos conscientes de lo que han cambiado nuestros hábitos.
No dudo que muy pronto veremos estos tenis con placa de carbono en los pies de todos los corredores amateurs desde la línea de salida de una carrera de 5 kilómetros, que seguramente ya los hay, hasta los maratones más rápidos del planeta. El peligro radica más bien en que estos eventos se conviertan en una pasarela de modelos, marcas y mercadotecnia y en una frenética carrera de la tecnología, más que en una competencia puramente deportiva y de disfrute.
Por Rossana Ayala
@AyalaRoss1









