PASIÓN POR CORRER / EN SUS MARCAS, LISTOS… ¡YA! #MartesDeColumnas @ayalaross1 en @elheraldo_mx
El corredor de maratón siempre va a tener dudas, porque se enfrenta a lo desconocido.
¿Vas a correr el Maratón de la Ciudad de México el próximo domingo y estás nervioso, un poco cansado, de malas, entrenaste, leíste, escuchaste decenas de consejos, pero el día se acerca y solo quieres correr más por si acaso? Por las noches las dudas te atormentan y te quitan el sueño: ¿Podría haber entrenado más y mejor? ¿Realmente lo lograré? Relájate. El trabajo ya está hecho. No importa si es tu primer maratón o si ya tienes experiencia, la mente siempre nos juega malas pasadas los días previos a la carrera. Lo sé porque he estado ahí. Lo mejor es poner un alto a esas ideas y confiar.
El corredor de maratón siempre va a tener dudas porque se enfrenta a lo desconocido, aunque haya corrido la misma ruta varias veces, siempre se enfrenta a algo nuevo, a una experiencia distinta. Luchar en contra de esa angustia irracional que paraliza y la euforia corredora es parte del desafío. Si entrenaste lo suficiente, ahora toca convencerte de que vas a estar en la línea de salida y que serás capaz de cruzar la meta. Piensa que llegaste hasta aquí, gracias a tu esfuerzo y al cariño de la gente que te apoyó durante meses y por eso es que tampoco corres solo.
Pasa también que en estos días el tema “maratón” surge por todos lados y en cada minuto de nuestra existencia. Encendemos el celular y ahí está la palabra “maratón” en decenas de historias y publicidad; en la calle, vemos a algún corredor e inmediatamente suponemos que está en sus últimos kilómetros previos a los 42K; llegamos a nuestro trabajo y no falta el compañero que pregunte o comente algo sobre la carrera. Por eso es mejor que en estos días descanses, te relajes y te enfoques en cuidar tu alimentación e hidratación porque lo que hagas bien o mal tendrá un impacto en tu carrera.
Recuerda que no podemos correr sin tener llenos nuestros depósitos de glucógeno muscular y hepático: la carga de carbohidratos se hace del jueves al sábado previos, pero sin aumentar la cantidad de proteína o grasas. Se trata solo de comer un poco más de lo que ya probaste en las sesiones de carrera largas como manzana, plátano, naranja, zanahorias, calabaza, papas, lentejas, arroz o avena. La cena de carga de carbohidratos se hace el viernes. Bebe más líquidos de lo habitual, pues cada molécula de glucógeno requiere dos de agua para almacenarse.
En cuanto al dormir, hay un efecto diferido de 48 horas que hace que el sueño del viernes por la noche sea el más importante para el domingo, que es el día de la carrera. Si el sábado por la noche se te dificulta dormir, no te estreses, piensa que eso no afectará a tu maratón. El efecto de esa desvelada va a recaer hasta el lunes.
Correr un maratón requiere de un esfuerzo físico brutal, es una prueba larga, de resistencia, a la que dedicaste muchas horas de entrenamiento y disciplina. Procura que cada paso hacia la meta sea una victoria, una celebración de la vida. Y si ya te viste cruzando esa meta, llegó la hora de convertir tu sueño en realidad. Así que, en sus marcas, listos… ¡ya!
POR ROSSANA AYALA
AYALA.ROSS@GMAIL.COM
@AYALAROSSI









