CONTRADICCIÓN Y MENTIRA; ¿HERMANAS? #Domingueando @Rafael_Cardona EN @heraldodemexico

COLUMNA, NACIONAL, POLÍTICA

Replicar no significa censurar. Implica ofrecer una versión desde otro ángulo para no afectar injustamente a alguien. Pero frente a los dichos del gobierno no hay protección

Preocupada por la poca veracidad de una parte de la información circulante, en especial aquella cuyo manantial son los medios fuera del control absoluto del gobierno, la señora Presidenta nos ha anunciado un segundo segmento en sus charlas matutinas —esta vez a cargo de Luisa Alcalde, la consejera jurídica del Poder Ejecutivo—, para desenmascarar a los falsarios cuya intención es confundir y deformar la realidad en perjuicio de la Cuarta Transformación, la Revolución de las Conciencias y el Humanismo mexicano, pilares de la nueva patria, cuya soberanía esos mismos mentirosos quieren erosionar desde Washington o Chihuahua.

Para quienes ejercemos este oficio, la garantía de veracidad es indispensable. Nadie puede defender la mentira, ni siquiera el derecho de “volar”. Es cierto. Como también lo son la cantidad de mercachifles y condotieros de la laptop, cuyo trabajo de mala calidad inunda páginas y pantallas.

Pero ni siquiera ellos tienen una responsabilidad pública, sino social. En todo caso, la atención del público libre de elegir los debería atar al compromiso con lo verosímil. Y para garantizar la seriedad —o denunciar la irresponsabilidad— existe en la Constitución el “derecho de réplica”, mal entendido y peor requerido.

Replicar no significa censurar. Implica ofrecer una versión desde otro ángulo para no afectar injustamente a alguien.

Pero frente a los dichos del gobierno no hay protección. Mienten o distorsionan como quiere.

Pequeños ejemplos: la señora Presidenta (con A), ha sido firme en sus palabras. Pruebas antes de extradiciones. Caso Rubén Rocha Moya (Mayo) y asociados. Dos de ellos fueron solitos a una corte estadounidense a despecho de las pruebas aquí exigidas. El gobernador solicitó licencia para esconderse, no para presentarse ante tribunal alguno. La Unidad de Inteligencia Financiera ha congelado (sin pruebas) sus activos y los de sus hijos y, para colmo, la Interpol, agencia internacional de la cual México es parte, emitió una ficha roja para capturarlo (también sin pruebas) en cualquier parte del mundo. Menos en México, obviamente. Puras contradicciones oficiales.

Estas forman parte de una gran mentira: pregonar algo y actuar de manera opuesta. Es un engaño permanente en la operación política. Puro trampantojo.

Otro escenario tramposo:

Se defiende públicamente a Raúl Castro —acusado de múltiple asesinato—, con el peor argumento posible: “…imagínense —les dice CSP a los desmañanados—, ¿qué sentido tiene que en este momento acusen a una persona por algo que ocurrió hace 30 años? ¡30 años!

Pues el mismo de acusar a Felipe Calderón por la violencia actual o a Zedillo por el Fobaproa.

O ya en el colmo, a Hernán Cortés por el asesinato de Cuauhtémoc hace 500 años, crimen tan probado como el derribo de las avionetas de los “Hermanos al rescate”.

POR RAFAEL CARDONA

COLABORADOR

@CARDONARAFAEL