EXPLORACIÓN RESPONSABLE DE YACIMIENTOS NO CONVENCIONALES: OPORTUNIDAD ECONÓMICA Y MARCO DE SUSTENTABILIDAD: @aramirezcuellar

NACIONAL

El diputado Alfonso Ramírez Cuéllar sostuvo que la discusión sobre la

explotación de yacimientos no convencionales en México debe abordarse

desde una visión técnica, socioeconómica y de sustentabilidad que privilegie

el bienestar y la seguridad energética del país. Subrayó que, frente a la

volatilidad internacional, es imprescindible contar con reglas claras que

permitan aprovechar oportunidades económicas sin comprometer los

recursos naturales ni a las comunidades.

El legislador explicó que, con un marco fiscal y de inversión adecuado, la

explotación responsable puede convertirse en una fuente relevante de

ingresos públicos y en un detonador de cadenas productivas locales —con

impacto en la construcción, servicios especializados, transporte y

manufactura—.

Estudios técnicos estiman una contribución potencial del orden de 53,000

millones de pesos anuales por derechos, impuestos y actividad asociada; sin

embargo, esa cifra sólo se concretará si se garantizan regímenes que prioricen

la redistribución local y regional y si se acompaña la actividad con inversión

en infraestructura de transporte y almacenamiento, plantas de tratamiento y

el fortalecimiento institucional para la supervisión y gestión ambiental.

Ramírez Cuéllar señaló que, para que la explotación de yacimientos no

convencionales sea viable, es imprescindible cubrir un conjunto de

condiciones técnicas, institucionales y fiscales que garanticen seguridad

operativa, protección ambiental y beneficios regionales.

En este sentido, el diputado planteó que deben cumplirse los siguientes

puntos:

1. Marco normativo integral: aprobación de una ley sectorial que fije

permisos, criterios técnicos, límites operativos, obligaciones ambientalesy sanciones efectivas, con la intervención obligatoria de las autoridades

de medio ambiente y agua.

2. Requisitos operativos y técnicos: exigencia de peritajes independientes,

sistemas de integridad de pozo, planes de manejo de químicos, plantas

de tratamiento y protocolos de reciclaje de fluidos antes de otorgar

permisos.

3. Protección hídrica y manejo de residuos: planes vinculantes de uso

eficiente, reciclaje y reúso del agua, gestión certificada de lodos y

disposición final controlada, junto con monitoreo permanente de

cuerpos de agua y aire.

4. Gobernanza y transparencia: comités de vigilancia local, auditorías

ambientales independientes, publicación en tiempo real de datos

operativos y financieros, y un sistema de inspección con potestad

sancionadora.

5. Distribución justa de beneficios: creación de un fondo regional que

canalice parte de los ingresos a infraestructura local, capacitación y

programas de empleo; cláusulas contractuales que exijan contenido

local, formación técnica y transferencia tecnológica.

Alfonso Ramírez Cuéllar afirmó que México no puede renunciar a su soberanía

sobre los recursos ni a la protección del medio ambiente. Abogó por una

política pública que combine prudencia técnica, fortalecimiento institucional

y justicia económica: “La exploración puede ser una oportunidad si y solo si se

acompasa con responsabilidad ambiental, transparencia y reparto real de

beneficios para las comunidades”.

La explotación de yacimientos no convencionales debe ser objeto de una

decisión pública informada y regulada. El reto es construir un marco que

convierta la posibilidad de recursos adicionales en una palanca de desarrollo

regional, empleo y bienestar, sin sacrificar la integridad de los ecosistemas ni

los derechos de las comunidades. El diputado reiteró la necesidad de generar

un diálogo técnico y político amplio para articular la ley y las medidas

necesarias que garanticen desarrollo con sustentabilidad y justicia social.