FEMINICIDIO: NINGUNA AGRESIÓN SIN CONSECUENCIAS #Domingueando @kenialopezr EN @El_Universal_Mx

COLUMNA, NACIONAL, POLÍTICA

La justicia no puede llegar tarde

Proteger a las mujeres, combatir la impunidad

Una ley que proteja, sancione y repare

Una ley para cerrar el paso a la impunidad

En México, ser mujer todavía implica enfrentar riesgos que ninguna sociedad democrática debería aceptar, porque una amenaza, una agresión o el miedo a denunciar pueden escalar hasta el feminicidio cuando las autoridades no intervienen oportunamente. Por eso, toda manifestación de violencia debe atenderse desde el primer momento, con medidas que protejan a la víctima e impidan que el agresor vuelva a actuar. Las imágenes conocidas recientemente del exdirector de Pemex agrediendo a su esposa generaron una indignación legítima, pero también evidenciaron un problema que trasciende ese caso: la percepción de que violentar a una mujer puede quedar sin consecuencias. Resulta doloroso que una persona acusada de violencia pueda salir de un juzgado sonriendo y regresar a la comodidad de su casa, porque escenas así lastiman la confianza en la justicia y desalientan a otras víctimas a denunciar. Ante esta realidad, la Presidenta de la República anunció que enviará al Congreso la iniciativa para expedir la Ley General para Prevenir, Investigar, Sancionar y Reparar el Daño por el Delito de Feminicidio. Aunque todavía no conocemos formalmente su contenido ni todos sus alcances, recibo el anuncio con apertura y afirmo con claridad que, si la propuesta fortalece la protección de las mujeres y combate la impunidad, contará con mi apoyo.

En la actual Legislatura se han presentado 60 iniciativas relacionadas con el feminicidio, algunas de las cuales plantean modificaciones al Código Penal Federal, al Código Nacional de Procedimientos Penales, a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias y a otros ordenamientos. La nueva ley debe recuperar lo mejor de esas propuestas, provenientes de distintas fuerzas políticas, para aprovechar el trabajo legislativo ya realizado y construir una respuesta verdaderamente integral. Esta deliberación también debe incorporar las experiencias de las víctimas y sus familias, así como las aportaciones de organizaciones de la sociedad civil, especialistas, académicas, fiscalías y personas expertas en procuración e impartición de justicia. El propósito debe ser aprobar una ley útil y aplicable, capaz de homologar en todo el país la prevención, investigación y sanción del feminicidio, garantizar la reparación integral del daño y cerrar los espacios por los que actualmente se escapa la justicia. Estoy de acuerdo en que el feminicidio sea imprescriptible, para que ningún responsable pueda evadir la acción de la justicia por el simple transcurso del tiempo. También respaldo que en estos casos no procedan criterios de oportunidad, conmutaciones de pena, libertad

condicionada o amnistías que puedan transformarse en caminos hacia la impunidad. Sin embargo, una buena legislación, aun siendo indispensable, no resolverá por sí sola este problema si las fiscalías carecen de presupuesto, personal capacitado, herramientas periciales y capacidad efectiva para integrar correctamente las investigaciones y obtener sentencias. La víctima debe ocupar el centro de cada actuación del Estado, mediante decisiones que garanticen su seguridad, eviten su revictimización y hagan realidad su derecho a la justicia.

Como legisladora, servidora pública y mujer, he hecho de la defensa de nuestros derechos una causa central de mi vida política, convencida de que las conquistas alcanzadas sólo tendrán plenitud cuando ninguna mujer tenga miedo de denunciar y ningún agresor confíe en que puede evadir la justicia. México necesita una ley que prevenga, proteja, sancione y repare, dejando claro que quien se atreva a violentar a una mujer deberá responder por sus actos.

Dra. Kenia López Rabadán, Presidenta de la Cámara de Diputados