HIEL Y MIEL / ÉBOLA #Domingueando @TereValeMX EN @heraldodemexico
Para darle más sabor al caldo, el crimen organizado se ha vuelto muy poderoso y en esta hipotética trama no se quiere o no se sabe bien a bien cómo desmontar su compleja y maligna expansión. ¡Ésta sí que es una distopía!
El argumento es inmejorable: un enemigo invisible, invulnerable y con superpoderes ataca sin descanso a los habitantes de la tierra; mientras, muchos de los gobernantes son ignorantes o están ebrios de poder (como diría mi abuelita) y les vale madres si sobrevivimos como especie o no. Aún hay más: la situación económica es muy difícil, las democracias están globalmente en crisis y a las absurdas guerras no las quiere parar nadie.
Para darle más sabor al caldo, el crimen organizado se ha vuelto muy poderoso y en esta hipotética trama no se quiere o no se sabe bien a bien cómo desmontar su compleja y maligna expansión. ¡Ésta sí que es una distopía!
La acción de esta peli es trepidante e interminable ya que el virus en cuestión no tiene cura y, además, su reaparición coincide con el Mundial de Futbol, evento que se celebrará en menos de 25 días y movilizará a millones de personas de un lado al otro del globo. ¡De verdad, es imposible aburrirse con este argumento!
A ver, no nos angustiemos antes de tiempo, analicemos todo con serenidad y paciencia. Sí, el ébola es un virus muy poderoso y en efecto aún no sabemos cómo se cura, pero hace unos cuantos días la OMS enfatizó que el riesgo de este mal puede ser alto en los países africanos que ya lo padecen como Uganda y el Congo, pero con muy bajas posibilidades de transformarse en una pandemia de tomarse las medidas pertinentes. Para decirlo claro: el riesgo de que el Mundial 2026 provoque un brote importante de ébola en USA, Canadá o México es muy bajo, incluso tomando en consideración la participación de la selección y/o aficionados de la República Democrática del Congo. ¿Cuáles son las razones para no entrar en pánico sobre esto? Veamos:
· El ébola no se transmite por el aire como el COVID o la influenza.
· Para que se produzca el contagio hay que entrar en contacto con fluidos corporales como sangre, saliva, orina, etc. de una persona enferma.
· Un paciente con ébola declarado ya es incapaz de viajar, estaría muy débil e imposibilitado para hacerlo y en las primeras fases del contagio es menos contagiosa la enfermedad.
Muy importante: los países a partir del surgimiento de este brote africano deberán ya aplicar protocolos de vigilancia epidemiológica que permitan la detección temprana y aislamiento de los enfermos a tiempo. Ojo con esto.
Por otra parte, hay que decir que, de acuerdo con datos de la OMS, el brote en el Congo es más grande y con una variante viral más peligrosa que otros que se han dado antes en ese país. Para mayor preocupación: en Uganda, país que no era parte del foco inicial ya se han detectado casos.
Desde luego, en un evento masivo internacional se incrementa la movilidad en todo el planeta y, por lo tanto, se requieren de sistemas sanitarios trabajando con máxima eficiencia en cada aeropuerto del mundo. De estas medidas dependerá que un posible contagio no crezca.
En fin, estamos lejos de la catástrofe. Incluso y para que podamos dormir, la OMS ha dicho que el brote actual no cumple con los criterios de una pandemia, al menos por ahora.
Parece que el ébola no formará parte del elenco de catástrofes en la distopía antes por mi imaginada. ¡Ojalá!










