SOBERBIA #MartesDeColumnas @irmapilaro EN @entresemana

COLUMNA, NACIONAL, POLÍTICA

La bola de desatinos y errores en que han caído personajes distinguidos y se supone de primer nivel en el partido en el poder, o sea Morena, se explican con una sola palabra: SOBERBIA.

Así, con mayúsculas.

Se creen intocables; creyeron que el “pueblo bueno” los defenderían como a la patria misma y que con la mayor desfachatez podían hacer y deshacer.

Los ejemplos más patéticos son los de Andy López Beltrán y Rubén Rocha Moya que, seguramente aconsejados por el “mesías tropical”, intentaron pasar sobre todo y todos, así sea la Constitución, la presidenta Sheinbaum y hasta el sentido común.

Patéticos se nos presentan a través de las “benditas redes sociales” y con el pecho puesto a las balas, dicen y cometen estupideces que tienen graves repercusiones.

Es el caso de Andy López Beltrán que, fuera de sus cabales, envió una carta al mismísimo presidente de Estados Unidos para reclamar la cancelación de la visa para ingresar a aquel país, lo que desató la burla de Christopher Landau, el subsecretario de Estado y conocido como el “quita visas”.

Aunque, aún falta ver el desenlace de este episodio. Hay que esperar la reacción de las corporaciones policiacas de Estados Unidos, porque la señal que enviaron al retirar la visa a Andy, tiene un sin número de lecturas que van desde la investigación al hijo del ex presidente, hasta la detención de AMLO.

En este caso, el suspenso es lo que prevalece y, parece, no falta mucho para ver la conclusión.

Y el caso más patético, el de Rocha Moya y su ir y venir por el gobierno de Sinaloa. Sin importar la grave desestabilidad social, política y económica que vive la entidad desde el secuestro de Ismael Zambada, el 25 de julio de 2024.

Sólo pasaron 112 días de que pidió licencia y 114 después de que el Departamento de Justicia de EEUU lo acusó de ser socio de Los Chapitos para que, sin el menor rubor, Rocha regresara tan campante a ocupar la oficina del Gobernador, porque, según dijo:

“Soy ajeno e inocente de las patrañas que se han urdido en mi contra por personeros de la ultraderecha para dañar, como hoy se sabe a plenitud, al movimiento político de izquierda en el que milito y cuyos principios asumo y represento por completo”.

Pero, algo pasó. Resulta que al Doctor se le apagaron las estrellas que iluminan su camino. Todos en Morena, empezando por la presidenta Sheinbaum, los gobernadores, el Comité Nacional y los legisladores se deslindaron de él y precisaron que la reincorporación al Ejecutivo del estado de Sinaloa había sido una decisión personal de Rocha.

Solo confusión se generó y lo peor de todo es que los mal pensados, rápidamente afirmaron que desde Palenque le habían dado el visto bueno a Rocha, sin tomar en cuenta a la presidenta CSP.

Como dicen los que saben, dentro del súper poderoso Morena, empiezan a verse diferentes tonos de guinda. Se generó un cisma, es decir, una división interna, con alcances aún desconocidos.”

Pero, en este momento, más vale al partido gobernante marcar su distancia de Rocha y no echar en saco roto lo que dijo el gobierno estadounidense: el «Cártel de Sinaloa no podría operar sin la ayuda de funcionarios corruptos».

Tan sólo ese señalamiento es suficiente para que piensen dos veces todos y cada uno de sus actos y respaldos políticos. Aquí las acciones y las omisiones pesan igual.

El tiempo los alcanzó; la soberbia ya no puede ser su escudo.

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