365 DÍAS / ¿Y EL PITY VELARDE? #MartesDeColumnas @CiroGómezL EN @Excelsior
Se cumplen hoy siete meses del secuestro del joven Carlos Emilio Galván en los baños de un bar de Mazatlán, el Terraza Valentino, uno de cuyos propietarios era Ricardo El Pity Velarde, en ese momento secretario de Economía del gobierno de Rubén Rocha en Sinaloa. El hecho, por sí mismo, bastaría para imputar al Pity y otros funcionarios estatales, y concentrar las miradas en el gobernador con licencia y en desgracia. Es una historia verídica, cotidiana y aterradora por la connivencia de las autoridades con los criminales. Le pregunto a Brenda Valenzuela, madre de Carlos Emilio, qué sabe del Pity. “Absolutamente nada”, responde. “Lo único que he sabido de él desde el 5 de octubre es un comunicado que él hizo público en su Facebook, donde manifestaba que se retiraba del cargo para colaborar con nosotros en el esclarecimiento de los hechos. Algo que en estos siete meses jamás hizo. Lejos de eso, permitió que su establecimiento y empleados editaran videos que eran esenciales para que se diera con mi hijo”. ¿Dónde diablos está escondido El Pity Velarde? ¿Cómo se explica que no haya rendido cuentas? La nueva gobernadora, Yeraldine Bonilla, dice que la ley y la justicia regirán en Sinaloa. Resolver el caso de Carlos Emilio sería un ejemplo notable de que ahora el poder protegerá a ciudadanos y víctimas y ya no a los suyos, como Velarde.










