FERNANDO AGUIRRE RAMÍREZ / “AQUÍ HAY UN PUEBLO A HACERSE CARGO DE SU PROPIO DESTINO”: CÁRDENAS EN OAXACA #MartesDeColumnas @feraguirrermz
La transición democrática mexicana tuvo muchos protagonistas, pero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano ocupa un lugar decisivo entre quienes hicieron posible que la alternancia dejara de parecer inalcanzable. Su contribución fue abrir una vía de participación para millones de ciudadanos que exigían elecciones libres, respeto al voto y la posibilidad real de cambiar a sus gobernantes.
Oaxaca formó parte de ese proceso. En un estado donde el predominio del PRI parecía difícil de disputar, el movimiento encabezado por Cárdenas contribuyó a ampliar las opciones políticas y a vincular las luchas regionales con una exigencia nacional de democracia.
La izquierda oaxaqueña tenía una historia propia. Organizaciones como la Coalición Obrero Campesino Estudiantil del Istmo (COCEI) habían construido espacios de representación y protagonizado luchas municipales antes del nacimiento del PRD. El mérito del cardenismo fue ayudar a reunir expresiones diversas en un proyecto capaz de disputar el poder mediante las urnas.
La elección presidencial de 1988 marcó también en Oaxaca un punto de inflexión. Alrededor de Cárdenas confluyeron ciudadanos, organizaciones sociales y corrientes políticas oaxaqueñas que desafiaron la continuidad del sistema priista. Aquella movilización amplió el horizonte democrático de Oaxaca y fortaleció la convicción de que el poder no debía tener un dueño permanente, sino que existía una sociedad dispuesta a organizarse para decidir el rumbo del estado y del país.
La fundación del PRD, en 1989, dio continuidad política a ese impulso. En Oaxaca, el partido se convirtió en una de las principales fuerzas opositoras y contribuyó a construir un escenario de mayor pluralidad. La transición avanzó también desde los municipios, las campañas locales y la formación de liderazgos que comenzaron a disputar espacios antes dominados por una sola fuerza.
No fue casualidad que Cuauhtémoc Cárdenas eligiera Juchitán para concluir su tercera campaña presidencial, el 28 de junio de 2000. La decisión constituyó un reconocimiento a una región cuya tradición de organización popular había contribuido a abrir espacios para la competencia política. Allí confluyeron la lucha democrática nacional y una experiencia local que había demostrado la fuerza de la participación ciudadana.
“Que sepa la gente del gobierno que aquí hay un pueblo a hacerse cargo de su propio destino”, expresó durante aquel cierre de campaña. Y agregó: “Ustedes, los pueblos del Istmo, con su lucha de resistencia, han generado las condiciones para que así suceda”. Sus palabras encontraron eco y apoyo en una región con una larga historia de movilización social y defensa de sus derechos.
Meses antes, durante su visita a Guelatao para conmemorar el natalicio de Benito Juárez, su vínculo con el pensamiento juarista había quedado de manifiesto al reafirmar otra de las convicciones centrales de su proyecto político: “La democracia debía sustentarse en una República soberana, con instituciones al servicio del interés público”.
Diez años después, en 2010, Oaxaca vivió la alternancia en la gubernatura con el triunfo de Gabino Cué, respaldado por una coalición integrada por PAN, PRD, PT y Convergencia. Fue una conquista colectiva, resultado de circunstancias y esfuerzos diversos. En ella puede reconocerse parte del camino que el cardenismo ayudó a abrir: fortalecer la oposición, ampliar la participación y hacer del cambio de gobierno una posibilidad efectiva.
Ése es uno de los legados centrales de Cuauhtémoc Cárdenas. Ayudó a convertir el descontento en organización y la demanda democrática en una opción política. En Oaxaca, como en el país, abrió camino para que más ciudadanos pudieran participar, competir y decidir.
La democracia mexicana conserva deudas profundas. Pero la posibilidad de exigir cuentas, disputar el gobierno y sustituir a quienes lo ejercen forma parte de una conquista histórica a la que Cárdenas contribuyó de manera decisiva. © 2026 Imagen – Excélsior. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio y de la edición impresa está protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y por escrito. El material de terceros conserva sus propios derechos.










