¿QUÉ IMPORTA MÁS, SER MADRE O DEPORTISTA? #Domingueando @beatrizapereyra EN @heraldodemexico

COLUMNA, NACIONAL, POLÍTICA

En el caso de la liga de España, fue la estrella Alexia Putellas quien pidió que esto ocurriera y, pese a que parece una buena idea, la realidad es que generó molestia en algunas mujeres

El Chelsea Femenil y la Real Federación Española de Futbol anunciaron hace unos días que harán convenios con empresas que se dedican a congelar óvulos para que las jugadoras puedan continuar con su carrera deportiva sin temor a que, cuando decidan ser madres, si es que eso ocurre, pueden hacerlo con la tranquilidad de que no se les pasó el tiempo.

En el caso de la liga de España, fue la estrella Alexia Putellas quien pidió que esto ocurriera y, pese a que parece una buena idea, la realidad es que generó molestia en algunas mujeres, quienes plantean que ayudar a retrasar la maternidad no es lo que toca hacer, sino más bien construir una estructura para que las futbolistas puedan poner una pausa a sus carreras para ser madres y luego regresen a jugar. Esas voces consideran que congelar los óvulos se traduce en que lo prioritario es la profesión.

En ninguno de los dos casos es obligatorio que las jugadoras retrasen la maternidad; ellas serán libres de decidir si privilegian ser madres o el futbol, pero al menos ya tienen una opción que no les costará si lo que quieren es jugar.

Esto es en lo que toca al deporte profesional. En México, por ejemplo, ocurría que las deportistas de alto rendimiento que se embarazaban mientras estaban preparándose para una competencia importante perdían de inmediato la beca que recibían mediante el fideicomiso Fodepar.

Pero alguien en el gobierno federal se dio cuenta de que eso era violatorio de los derechos de las mujeres y quedó prohibido quitarles ese dinero. Estamos acostumbrados a que quienes dirigen el deporte, en su mayoría, son hombres y esta decisión no cayó bien en quien considera que la beca es un estímulo que se justifica con base en resultados y no un sueldo, porque tampoco hay una licencia de maternidad.

Ser mujer deportista implica plantearse estos problemas y sus soluciones porque debemos reconocer que el deporte siempre ha estado pensado para que quienes lo practiquen sean solo los hombres. Y esto nos lleva a pensar cómo es la vida de los deportistas, quienes generalmente eligen como parejas a quienes serán las madres de sus hijos y cuidarán de ellos porque no tienen tiempo para hacerlo e, injustamente, trasladan la responsabilidad de que sean ellas quienes se hagan cargo de los niños.

Alguna vez, en una conversación informal con Mónica, la esposa de Benjamín Galindo, me comentó que las esposas también tienen mucho qué contar, cómo son esas vidas de quienes a veces se quedan a vivir en otra ciudad porque al marido lo cambiaron de equipo y los niños están a medio curso escolar. Son ellas solas haciéndose cargo.

Llegó el momento de discutir estos temas y buscar las mejores soluciones. La decisión la deben tomar ellas y las instituciones donde se sigue destilando testosterona tendrán que acompañarlas en ese camino y dejar de lado esos pensamientos cavernícolas de que se les paga para que sean profesionales del balón (o del beisbol, del tiro con arco, del boxeo) y no para que “anden cuidando chamacos”. ¿Cómo sería el deporte si los hombres también pudieran parir?

POR BEATRIZ PEREYRA

COLABORADORA

TWITTER: @BEATRIZAPEREYRA