LA MAGIA DE SUMAR Y CONTINUAR #JuevesDeMasColumnas @AnaLiliaHerrera EN @heraldodemexicoj
La verdadera magia de un Pueblo Mágico nunca ha estado en un nombramiento. Está en la suma de esfuerzos, en los logros compartidos y en la capacidad de una sociedad para cuidar un proyecto colectivo y mejorarlo generación tras generación.
Todavía recuerdo aquella mezcla de ilusión y frustración tras entregar el expediente para que Metepec obtuviera el nombramiento de Pueblo Mágico. Habíamos hecho la tarea. El centro de nuestra Ciudad Típica había recuperado su dignidad con nuevas banquetas, iluminación, una imagen urbana renovada, señalética homogénea y espacios públicos pensados para que la gente volviera a caminar y disfrutar su ciudad. También capacitamos a prestadores de servicios turísticos y comenzamos a promover a Metepec como un destino cercano para quienes viven en el centro del país.
Y, sin embargo, parecía que nada de eso era suficiente. A veces los mayores obstáculos no siempre son técnicos. También existen inercias burocráticas y diferencias políticas que ponen en riesgo proyectos construidos durante años: hubo obstáculos para que el reconocimiento llegara y no porque a Metepec le faltaran requisitos, sino porque, a veces, la política confunde el interés público con el cálculo partidista.
Afortunadamente también existen servidores públicos que entienden que gobernar significa ayudar a que las cosas sucedan. Gracias al trabajo incansable del equipo del Ayuntamiento, así como a la intervención decidida del entonces gobernador Eruviel Ávila y de la secretaria estatal de Turismo, Bettyna Benítez, logramos destrabar el proceso. El nombramiento llegó y, con él, la satisfacción de comprobar que los resultados, acompañados de diálogo y voluntad, pueden imponerse sobre cualquier diferencia.
La enseñanza fue mucho más importante que el reconocimiento turístico alcanzado: sumar esfuerzos sin importar colores e ideologías y dar continuidad e incluso mejorar aquello que da resultados, son de los mayores retos en el servicio público.
Creado en 2001 por el gobierno del ex presidente Vicente Fox, el Programa Pueblos Mágicos ha permanecido durante casi cinco administraciones federales porque entendió que el desarrollo no puede reinventarse cada tres o seis años: se requiere continuidad, reglas claras y la colaboración permanente entre Federación, estados, municipios, empresarios y ciudadanía. De hecho, los estudios académicos sobre el programa coinciden en que sus mejores resultados aparecen precisamente cuando existe gobernanza y participación social.
Los datos confirman que el esfuerzo valió la pena. El Segundo Estudio Económico de los Pueblos Mágicos, elaborado en 2024 por la Secretaría de Turismo con información del INEGI, coloca a Metepec como el primer lugar nacional entre los 177 Pueblos Mágicos en Valor Agregado Censal Bruto Turístico, con más de 12 mil 758 millones de pesos. Además, el municipio aporta 1.6580% de toda la actividad económica del Estado de México y 15.71% de su actividad turística.
Pero sería un error conformarnos. El mayor desafío ahora consiste en que los beneficios del turismo lleguen a más personas. Recordemos que, desde el sexenio pasado, el presupuesto federal asignado a los Pueblos Mágicos desapareció y aunque hoy el gobierno federal impulsa alianzas para fortalecer la inclusión financiera, la digitalización, la promoción turística y el acceso a créditos para prestadores de servicios turísticos, cuidar y mejorar la infraestructura urbana, resulta fundamental para potenciar el atractivo turístico.
Sin duda se requiere etiquetar presupuestos que fortalezcan el programa, con reglas claras que rompan la inercia y desarrollen el potencial de cada lugar. Hace falta capacitar a más micro y pequeños empresarios, abrir oportunidades para artesanos, comerciantes y emprendedores, e incorporar con mayor fuerza a los liderazgos sociales en la toma de decisiones. Un Pueblo Mágico se sostiene con una comunidad orgullosa de su identidad, porque puede gozar de los legítimos beneficios de una economía impulsada también a partir del turismo.
La verdadera magia de un Pueblo Mágico nunca ha estado en un nombramiento. Está en la suma de esfuerzos, en los logros compartidos y en la capacidad de una sociedad para cuidar un proyecto colectivo y mejorarlo generación tras generación. Cuando eso ocurre, los colores partidistas dejan de importar. Lo único que permanece son los resultados.
Ana Lilia Herrera Anzaldo
@AnaLiliaHerrera
Ex presidenta del Grupo Mexicano de Parlamentarios para el Hábitat










