LA MAGNITUD DE LA CRISIS DE DESAPARECIDOS EN MÉXICO EXIGE ACCIONES INMEDIATAS Y COORDINADAS #JuevesDeMasColumnas @kenialopezr EN @El_Universal_Mx

COLUMNA, NACIONAL, POLÍTICA

En México hay 135,105 personas desaparecidas, más de 72 mil restos humanos sin identificar y miles de fosas clandestinas. Ante esta realidad, la atención a las familias y a las madres buscadoras debe ser una prioridad nacional.

Las instituciones tienen la responsabilidad de brindar respuestas oportunas, fortalecer las investigaciones, mejorar las capacidades forenses y garantizar verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición. La magnitud de la crisis exige acciones inmediatas y coordinadas.

Es indispensable atender de manera prioritaria y sin sesgos políticos a los colectivos, organizaciones y víctimas. Escuchar sus demandas es un paso

importante, pero el objetivo debe ser traducirlas en resultados concretos.

Reconozco que se haya recibido a madres buscadoras. Ahora es necesario dar más pasos hacia adelante, se debe ampliar el diálogo para conocer de primera mano sus demandas y, sobre todo, atender sus planteamientos con acciones concretas.

Hay madres, colectivos y organizaciones que han levantado la voz a lo largo de varios sexenios y cuyos esfuerzos son ampliamente conocidos, como:

• CECI FLORES, MADRES BUSCADORAS DE SONORA

• RAÚL SERVÍN, GUERREROS BUSCADORES DE JALISCO

• MOVIMIENTO POR NUESTROS DESAPARECIDOS EN MÉXICO

• GRACE FERNÁNDEZ, BÚSCAME BUSCANDO DESAPARECIDOS MÉXICO

• CENTRO DE DERECHOS HUMANOS MIGUEL AGUSTÍN PRO JUÁREZ (CENTRO PRODH)

• BRENDA VALENZUELA, MADRE DE CARLOS EMILIO GALVÁN

• SABUESOS GUERRERAS, CULIACÁN, SINALOA

• HASTA ENCONTRARTE

• FAMILIARES DE LOS MINEROS DESAPARECIDOS EN CONCORDIA, SINALOA

• COLECTIVO SOLECITO DE VERACRUZ

• VANESSA GÁMEZ, MADRE BUSCADORA DE LA CIUDAD DE MÉXICO

• SORAYA ANA VILLAREAL, BUSCADORA DE BAJA CALIFORNIA

La crisis de las desapariciones en nuestro país está en la agenda internacional. El Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU ha advertido indicios

fundados de que las desapariciones podrían estar ocurriendo de forma generalizada o sistemática, además de señalar niveles alarmantes de impunidad.

Por ello, el Estado mexicano debe realizar una mayor inversión en tecnología, presupuesto focalizado para encontrar a las víctimas y garantías de seguridad para las madres buscadoras, quienes realizan labores que -en muchas ocasiones- corresponden a las instituciones públicas.

La Comisión Nacional de Búsqueda, las comisiones locales, las fiscalías especializadas y las instituciones forenses deben actuar con urgencia y coordinación.

Cada día sin resultados prolonga el dolor de miles de familias que continúan esperando respuestas y exigiendo justicia.