TABASCO: EL DESPOJO Y LA CORRUPCIÓN #JUEVESDEMASCOLUMNAS#JuevesDeMasColumnas @AdriDelgadoRuiz en @elheraldo_mx
¿Por qué tiene tanta prisa el gobierno tabasqueño por rematar sus bienes?
Los tabasqueños llevan muchos años siendo víctimas de un despojo voraz. De Adán Augusto López a Javier May Rodríguez, la corrupción mantiene su continuidad. Con López, mediante empresas fantasma y factureras constituidas incluso en la notaría propia, para amañar licitaciones y adjudicar más de 2 mil millones de pesos en contratos a sus consentidos. Con May, la operación consiste en tapar los boquetes en las finanzas públicas con la venta de propiedades de altísima plusvalía en Tabasco 2000, el distrito habitacional y de negocios más importante del estado, pero a precios de ganga en beneficio de sus favorecidos.
El Gimnasio La Choca, un terreno de 16 mil 271 metros cuadrados, fue adjudicado a Interservicios de Tabasco, la única empresa que se presentó a la licitación, por 201 millones de pesos para convertir el predio en una zona de grandes torres ubicadas a escasos 800 metros del exclusivo fraccionamiento Campestre, donde el precio por metro cuadrado es mucho más alto.
Claramente, esa venta subsidia la rentabilidad de una constructora privada, mientras deja a casi 500 atletas juveniles sin un lugar para entrenar. Además, cerca de 30 mil residentes de las colonias aledañas enfrentarán grandes problemas con el tránsito vehicular y el abasto de electricidad y agua a causa de los nuevos edificios.
En cuanto al Centro de Convenciones, aunque la primera licitación no se concretó, la intención del gobierno quedó expuesta: rematarlo por 216.6 millones de pesos, monto que estableció como precio mínimo, con la cadena Liverpool como el gigante de al lado, listo para devorarlo en el corto plazo.
¿Es ilegal? No, pero sí es injusto y muy inmoral: decretos aprobados por una mayoría legislativa sumisa, mientras los líderes de la oposición en el estado y el país no alzan la voz, y licitaciones públicas con un solo postor o declaradas desiertas.
Pero ¿por qué tiene tanta prisa el gobierno tabasqueño por rematar sus bienes? Porque no tiene dinero: el 92 por ciento de su presupuesto depende del dinero que le envía la Federación, estrictamente etiquetado para pagar la nómina burocrática y los servicios básicos. Así, al estado solo le queda un raquítico ocho por ciento de ingresos propios con los que le urge mostrar resultados antes de las elecciones de 2027. Para colmo, la administración de Javier May ha aumentado la deuda pública bancaria de forma exagerada, al llevarla de cuatro mil 797 millones a más de 11 mil millones de pesos.
Queda claro que deshacerse del patrimonio público para seguir gastando irresponsablemente no es transformación sino, se mire por donde se mire, la misma maniobra política de siempre, pintada hoy de color guinda.
MÁS LLAGAS
Estados Unidos no está dispuesto a negociar los aranceles al acero con México si Ternium está en la mesa. Una de las razones es que el Departamento del Tesoro investiga junto con el presidente argentino, Javier Milei, la triangulación de dinero de Cristina Kirchner a México mediante esa empresa dirigida por Máximo Vedolla, estrechamente vinculado a Marcelo Ebrard. De acuerdo con fuentes argentinas, la operación se origina en la matriz de Ternium, Techint, de Paolo Rocca, señalada por corrupción al igual que otra de sus subsidiarias, Tenaris, sancionada por la Comisión de Valores estadounidense tras escándalos en sus negocios con Petrobras en Brasil y sobornos en Uzbekistán.
POR ADRIANA DELGADO RUIZ
COLABORADORA
@ADRIDELGADORUIZ










