¡VIVA MÉXICO! QUE NADIE MÁS MUERA NI DESAPAREZCA #MartesDeColumnas @caroviggiano EN @heraldodemexico
Pero ese grito sólo tendrá sentido cuando nadie más muera ni desaparezca. Mientras el crimen mande sobre territorios, autoridades y vidas, México no será plenamente soberano.
Hoy, millones de mexicanas y mexicanos saldrán a las plazas a dar el Grito. Sonarán las campanas, ondeará la bandera y repetiremos con orgullo: ¡Viva México!
Desde el balcón del poder, el oficialismo seguramente volverá a invocar la soberanía.
Pero la soberanía no es una palabra para gritar desde un balcón ni un pretexto para rechazar cuestionamientos. La soberanía se demuestra cuando el Estado controla su territorio, protege a su gente y aplica la ley sin excepciones.
Por eso, hoy, decir “¡Viva México!” debe significar algo más profundo: que nadie más muera ni desaparezca. Que ninguna mujer sea asesinada por el hecho de ser mujer. Que ninguna niña, niño o adolescente sea reclutado por el crimen. Que ninguna madre tenga que buscar sola a su hijo.
Que ninguna familia sea expulsada de su comunidad por la violencia. Que ningún comerciante tenga que pagar derecho de piso para trabajar. Que ningún joven tenga que elegir entre el miedo, la migración o ser cooptado por un grupo criminal.
Porque no hay patria libre cuando el crimen controla territorios, impone reglas, cobra cuotas y decide quién puede hablar, trabajar, competir o vivir en paz.
Nos hablan de soberanía cada vez que alguien cuestiona al gobierno desde fuera. Repiten que México se respeta, que no aceptamos injerencias y que nadie puede decirnos qué hacer. Y claro que México debe ser respetado.
Pero México no es sólo un territorio delimitado por fronteras, ni una bandera que se ondea una noche al año. México es su gente: las familias que quieren vivir en paz, las madres que buscan a sus hijos, las mujeres que exigen caminar seguras, los jóvenes que merecen un futuro y las comunidades que resisten sin abandonar su tierra.
México también son sus libertades, sus instituciones, su justicia y el derecho de cada persona a vivir sin que el crimen le dicte sus reglas. Defender la soberanía es defender todo eso.
La soberanía no se pierde cuando se investiga a un funcionario, cuando se exige rendición de cuentas o cuando se cuestiona la incapacidad del Estado. La soberanía se pierde cuando el Estado deja de controlar su territorio y permite que el crimen controle la vida de millones de mexicanos.
No hay soberanía donde denunciar es peligroso, donde la justicia llega tarde -o simplemente no llega-, donde las autoridades son infiltradas y donde aduanas, carreteras o combustibles se convierten en negocio criminal.
Y rumbo a 2027 debemos recordar algo esencial: la democracia no consiste sólo en instalar urnas. Una elección libre necesita ciudadanos sin miedo, reglas parejas, instituciones independientes y autoridades que no usen el poder para proteger a los suyos ni para perseguir a quien piensa distinto.
La patria no se defiende con discursos patrióticos ni con mañaneras. Se defiende aplicando la ley sin excepciones, protegiendo a las familias y recuperando los territorios que el Estado abandonó.
Hoy gritemos con orgullo: ¡Viva México!
Pero ese grito sólo tendrá sentido cuando nadie más muera ni desaparezca. Mientras el crimen mande sobre territorios, autoridades y vidas, México no será plenamente soberano.
Alma Carolina Viggiano Austria
Senadora y Secretaria General del PRI
@caroviggiano









